18 de mayo de 2010

MALDITO ABECEDARIO

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Sé que simplemente ocupé la Z de tu abecedario, porque era la última letra de la lista, el último capricho del verano, o quién sabe si la antítesis de lo vivido hasta el momento.
Pero, por mi origen, por el destino, o yo que sé... esa Z final de la que fui protagonista, fácilmente sirvió para escribir versos de amor, de locura y hasta para llenar de primaveras mi blanca habitación.
Y para soñar con tu silueta, con tu voz, o con la manera que teníamos de reír y de soñar.
Con tus labios, con tus ojos y con la colección de lunares que descubrí en tu cuerpo.

Y aunque lo intento, lo re intento y aún lo vuelvo a intentar, no he conseguido olvidar el corazón que escribí con mi dedo índice en tu espalda.
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Y si no puedo más, tal vez un consejo podrá ayudar.
No quiero más letras en mis labios, olvida el maldito abecedario.
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4 comentarios:

Mamba Negra dijo...

Seguro que para muchos eres la A y no la Z
un beso muy grande guapísimo

Ainhoa dijo...

Totalmente deacuerdo con Mamba Negra.

Animo, un abrazo.

Anónimo dijo...

La A, la Z, el orden es relativo,
lo importante es la huella que dejas.
¡Un besote, zamorano!

Otra vez de vuelta, me alegro ;)

Loles.

laura dijo...

Pues como ha dicho un anonimo la A y la Z tiene orden relativo y pensándolo bien, no estan tan lejos...
¡Quizás sea un motivo!

Besos!