6 de diciembre de 2011

NEBOA INFINDA

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Perderme en tu cintura es mi salvación y mi muerte, mi vida y mi cruel precipicio.
Repto, escalo, limito y a cada instante, una frágil sonrisa tuya me seduce, me estremece.
Siento, temo, reviso momentos y emociones cercanas, fragmentos de ilusiones fácilmente reconocibles.

Tú, silencio perfecto, y emoción desmedida.
Tú, preciosidad brillante, lúgubre silencio.
Tú, curiosidad difusa, perfecta maravilla cotidiana.
Tú....

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2 comentarios:

Ainhoa dijo...

Me encanta.

Un jardín en el mar dijo...

Para quedarse sin respiración. Me encanta lo que escribes, ¿no lo sabías? ;)