26 de enero de 2011

HABLAR POR HABLAR

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Supongo que es dificil comprender, el porqué ciertas casualidades te hacen sentir afortunado.
Pese a lo tortuoso del camino, y a las absurdas contradicciones a las que la vida nos somete, de cuando en cuando, aparecen personas que, como un halo de esperanza, llenan de luz las noches y los días de latidos.

Quizás sean personas comunes, muy probablemente no lo sean; lo verdaderamente cierto, es que tienen la capacidad de ilusionar, de robar sonrisas e incluso sueños.
La capacidad de convertir los días grises, en noches de pétalos de rosas, las noches frías en amaneceres de luz y mariposas.

Y poseen la voz bonita, la melena clara , la silueta moldeada pese a algunos fracasos.
El tacto dulce, la piel ligera, una mirada entre tierna e ilustrada.
La elegancia en sus poros, la ilusión en sus ojos, los labios limpios, tan suave su cuello como cientos de violetas.


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Casualidades, quién sabe si fortunas

1 comentarios:

Beatriz dijo...

Me encantan tus textos! Sigue así, expresas muchísimo con las palabras! En ocasiones me identifico contigo!