1 de diciembre de 2010

WAIT

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Los días se me escapan de las manos, y esta soledad de pájaros perdidos, de pasos inconscientes e inalteradas emociones, se torna gracias al destino, a las coincidencias o quien sabe a que, hacia nuevas experiencias, confidencias, poesía y canciones.
El invierno, frío y nebuloso sigue teniendo en mi ciudad un encanto especial: las hojas secas, el hielo en las aceras, los copos de nieve sobre el abrigo.
La baja estima y el fracaso, el oscuro devenir los pasos sin destino, o los violentos desastres cotidianos dejan paso a largas conversaciones, a sueños inalcanzables, a risas inexploradas, a metros y centímetros de unión y desunión.

Y entre cervezas compartidas, las palabras y los hechos pasados empiezan a carecer de fundamento, y gana la partida al cruel pasado, la ilusión de viajar, de volar, de conocer lo finito y lo infinito, de imaginar, de sentir e incluso soñar.




Y nada cambia, porque la esperanza permanece.
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3 comentarios:

Marta González Coloma dijo...

Eso es lo más importante: que bajo ningún concepto pierdas la esperanza ;)
¡Un besote muy gordo!

DestinosCruzados dijo...

Gracias por pasar por mi blog ;)
me gusta tu actualización, un saludo.

Gloria dijo...

vaya, creo que no se quien eres, pero gracias por la felicitacion! ;)
precioso texto por cierto!