26 de octubre de 2010

. . .

-

Acércate y dame un abrazo, la noche es muy fría.

Claro pequeña. ¿Sabes? Hoy estoy convencido de que hoy para mí va a ser un día especial.
Y me gustan los días con niebla.

¿Y eso?

Desde que te conocí, es la primera vez que compartimos una conversación de más de diez minutos. Y ciertamente me encuentro muy a gusto.
Ha sido demasiado el tiempo que he esperado para que llegase este momento, así que si no te importa te voy a dar un beso, ¿me permites?

Inténtalo.

Estoy convencido de que no te vas a resistir.

_

_

¿No crees que ha tardado demasiado tiempo en ocurrir esto?

¿Tú crees?
Todas las cosas llegan en su perfecto momento y este es el nuestro.
De hecho mira cómo brilla la Luna.

Seguro que es por el frío, aunque estoy convencido de que si estiramos los brazos hoy podríamos secuestrarla para que nos cobije.

¿Te importa si te doy otro beso? Me gustó mucho el de antes.

Puedes darme todos los que quieras.
Todos los que has soñado en este tiempo.
Yo también he soñado que despertaba a tu lado y hacíamos el amor.

(Silencio)


Yo también. Acaríciame, abrázame y siénteme.
Funde tu cuerpo en el mío y que el sol amanezca en nuestras pupilas.
_