20 de julio de 2010

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Por qué llegaste mujer, ¿si te olvidaste de nuestra eterna melodía?
Por qué, ¿por qué llegaste?, si no recuerdas los besos, ni las tardes de lluvia.
Por qué tu inoperancia, tu falta de deseo, tu ser sin ser.

Demasiadas preguntas, para tan pocas respuestas...