_ Aquella ciudad, aquel invierno, los versos que te escribí desde la cama. El sonido de tus tacones por Malasaña, cenar en un restaurante italiano, tu luna y tu sol. Más de dos años hace que comencé esta aventura de dejar mi vida en este lugar, de palpitar mi vida en sueños, de soñar mi vida en versos, de regalar silencios y soledades a través de este blog. Esta historia, surgió como un regalo a una de las personas que me han regalado más sonrisas en esta vida. Por, y para una amiga que siempre ha brillado con una intensidad demasiado especial, y a la que un día encontré llorando, perdida... En todo este tiempo, por aquí han pasado lunas y estrellas, ultimas estaciones, miradas perdidas, brujas, tardes de verano… pero sobre todo sueños. Porque yo me alimento de sueños, de retos... de abrazos y de besos. Porque creo que la vida se sostiene en la capacidad de soñar. Y resulta que un día, quién sabe porqué, llegasteis por aquí lectores de aquí y allá, por un día o por un tiempo... y empez...