_ Cada minuto, cada suspiro, y cada gota de lluvia forman parte de nuestro cuento. Y bien digo nuestro cuento, porque ya hace algún tiempo que somos dos. Quizás el cuento comenzó aquel día en el que no temí padecer de insomnio y me apunté a un viaje al fin del mundo contigo. _ Desde entonces no dudé en cruzar España de punta a punta. Ni en llegar a una estación desconocida tras once horas y darte un abrazo. Ni en perder un taxi, un tranvía, o un autobús… ni en perdernos. _ Así a cada minuto inexplicable de mi vida, coincidencias, sueños, y versos desencadenados. Mi vida, tu vida, nuestra. _ Un vámonos de tascas, dos tequilas sunrise, gominolas, dos cervezas, unas risas, chocolate. Tu nombre en un taxi, la compra de un supermercado, un paseo por el malecón, un pisar charcos, un plato entre dos. Una canción al abrir la puerta, un regalo, una dedicatoria, un mojarnos y volar en la redonda. Una última noche de hotel, un vestido violeta, dos zumos, una despedida… - Han sido demasiadas cosas...