23 de julio de 2015

LA SUERTE DE MI VIDA


La vida es un pequeño conjunto de instantes, de momentos, emociones y algunas pequeñas decepciones.
Una empinada cuesta construida por sueños, que sólo consiguen escalar los que, con fuerte entrenamiento se convencen de que más tarde o más temprano alcanzarán la cima.

Una batalla que jamás se pierde, nunca se abandona por mucho que cueste. Batalla en la que solamente los valientes perseveramos para alcanzar nuestros sueños pues estamos convencidos de que lo que realmente estamos construyendo es la plena felicidad.
Batalla en la que algunas veces hemos caído al suelo, yo mismo me he sentido magullado, pero al instante me he levantado más fuerte si cabe, cuando el fango me atrapó saqué fuerzas que ni creía tener, grité hasta cuando faltaba la voz.
Una batalla en la que con mucho esfuerzo, hemos ido venciendo poco a poco todos los miedos cotidianos. Una batalla en la que hemos conseguido reinventarnos y seguir luchando por alcanzar la gloria.

Y saborear esa gloria que llega cuándo sabes que has conseguido una pequeña meta, por la que conseguiste ser el mejor pese a partir del último puesto.
Esa gloria que te ayuda a seguir adelante, que te sirve para convencerte de tu verdadero objetivo, tu sueño, tu ilusión. Batalla en la que los imposibles no existen, en la que cada avance es un triunfo y cada segundo un momento para disfrutar.

Te apoyas en las experiencias pasadas, experiencias que te sirven como algo en lo que reconfortarte, pues te das cuenta de todo lo grande que has sido capaz de hacer, de todo lo que con esfuerzo has conseguido, de la vida que has regalado, de los sueños que has construido. 
Te convences de que en realidad eres una persona increíble, con valores y sueños, alguien con ganas de luchar, de avanzar, de crecer.
Te convences de que los imposibles solamente existen en la cabeza de los débiles y sigues luchando, avanzando, caminando con fuerza y convencido de que hoy es siempre todavía.

La suerte ayuda a los que quieren volar :)

12 de julio de 2015

HIGHWAY TO HELL


De adultos es aceptar y respetar las derrotas, pero mucho más aún levantarse del suelo y salir de nuevo a la batalla convencido de volver a ganar. Centrarnos en nuestro propio objetivo y luchar por ello hasta extenuar si cabe.

Todos sabemos, compañeros y amigos lo dura y cruel que puede ser la vida, pues tenemos el corazón y el cuerpo, plagados de cicatrices que sólo nosotros mismos hemos sabido curar.

Y lo apropiado, lo valiente, es, pese al dolor, recomponerse rápido y con orgullo avanzar, pues no conviene abandonarse al olvido o esconderse tras la puerta, eso nunca.
Nunca, pues somos fuertes, duros como el acero y ante todo perseverantes.

Los imposibles en nuestra cabeza no existen ni jamás existieron, conocemos nuestra verdadera capacidad y sabemos que cada día podemos dar más de nosotros mismos,  mucho más, más duro, más rápido, más fuerte.

Porque con esfuerzo y constancia se consigue todo, hasta lo que a priori pueda resultar más complicado.

Fuerza y honor, la vida es para los valientes, la vida es un sueño.


6 de julio de 2015

EL MAR DE NUESTROS SUEÑOS


Y de repente llegó, de la manera más sutil, más sincera, más elegante.
Con miedo pero a la vez valentía, con sueños, ganas e ilusiones renovadas.
Y convirtió mi vida en una espiral de sueños, en un conjunto de esperanzas infinitas, fuerzas inusitadas, ganas de volar juntos y vencer los imposibles.

Su sonrisa lo llenaba todo, su alma dulzificaba mi cuerpo, su aliento me llevaba al mayor infinito.
Amiga, confidente, compañera de batallas y ante todo mi sueño.
Mi ilusión, mi aliento, mi origen y por supuesto mi destino.
Un tesoro gigante, un bienestar enorme, un sentimiento sincero, una ilusión brillante.

A veces, más de las esperadas, los miedos (tantas veces absurdos) hacían el camino más duro, pero siempre nos teníamos el uno al otro y uníamos nuestra mano para apoyarnos.
De ese modo, poco a poco nuestros sueños de compartirlo todo se acrecentaban.
Os juro, queridos amigos y lectores que jamás había experimentado una sensación igual, jamás los sueños habían sido tan grandes.

Porque sentia que yo, era capaz de hacer sonreir a su alma herida, porque sabía que yo era capaz de transportarle al cielo solamente con un beso.
Porque sabía que para siempre me quería quedar a su lado, unido a su aliento, acariciando su cuerpo, agarrado a su mano, bebiendonos lento.
Porque juntos podríamos vencer todos los fantasmas, todos los demonios, alcanzar todos los sueños.

Y así sentir para vivir, vivir para soñar, soñar para crecer, crecer para avanzar.
Avanzar para luchar, luchar para sentir, sentir nuestras sonrisas, sonrisas para VIVIR.



5 de julio de 2015

LIFE IS A DREAM


Persistir, luchar, avanzar, 
sonreír, crecer, soñar :
VIVIR