_ Me desperté sobresaltado, y la música ya no sonaba en la plaza del pueblo. Debían ser las seis de la mañana. Bajé las empinadas escaleras hacia la cocina e intenté refrescarme con un vaso de agua. _ Por un instante, desconozco el motivo, recordé el liviano tacto de su cabello en aquella fría noche, cuando le besaba mientras dos poetas cantaban al amor y a la luna. Decidí volver a la cama. Me acosté apresurado, y pensé si habría recibido o no mi regalo de cumpleaños, y si acaso habría merecido la pena perderme en las calles de aquel pueblo junto al mar. _ Recordé que no merecía la pena revivir sueños perdidos, e intenté dormir placidamente pues apenas quedaban horas de sueño. _ _ Y entre música y sueños de un pintor arrepentido, la vida pasa, y el verano dejará paso a nuevos sueños, nuevas canciones y versos bajo las estrellas... _ _ _ _ Tal como as nubes que impele o vento, i agora asombran, i agora alegran os espazos inmensos do ceo, así as ideas loucas que eu teño, as imaxes de mú...