El miedo y el frío asolarán la madrugada, si vuelvo a casa con lágrimas en los ojos, con ilusiones rotas, tristeza y soledad incomprendidas... Cierra los ojos y sueña... _ Cuando se despertó, no recordaba nada de la noche anterior, demasiadas cervezas, dijo al ver mi cabeza, al lado de la suya en la almohada, y la besé otra vez. Pero ya no era ayer, sino mañana... Y un insolente son, como un ladrón entró por la ventana. _ El día que llegó, traía ojeras malva y barro en el tacón, desnudos pero extraños, nos vio roto el engaño de la noche, la cruda luz del alba, era la hora de huir. Y se fue sin decir, llámame un día. Desde el balcón la vÍ, perderse en el trajín de la Gran Vía. _ Y la vida siguió, como siguen la cosas que no tienen mucho sentido, una vez me contó, un amigo común que la vio, donde habita el olvido, donde habita el olvido, donde habita el olvido... _ La pupila archivó, un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot. Y aquellos ojos miopes, y la sangre al galope por mis venas...