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SI LAS CALLES PUDIERAN HABLAR

_ A cada adoquín maltrecho, a cada luminaria, parada de autobús o insignificante fragmento de acera que pisamos, le corresponden cientos de cicatrices, retazos de alegrías y algunas sonrisas cómplices. Un mobiliario, un espacio, que se mantiene impasible ante nuestro cotidiano devenir diario, pero en el que se refleja cada uno de los momentos que ha visto pasar. Algunos lamentos, caricias otras veces, decepciones, ilusiones e incluso pasiones brutalmente desbordadas. Mientras tanto nosotros, habitantes de este mundo absurdo, vagamos, caminamos sin rumbo convencidos de que nuestra rutina nos hace felices. Olvidamos que en nuestras manos está cambiar el sino de las cosas, desistimos en detenernos a pensar sobre lo cotidiano pero sobre todo descuidamos la idea fundamental de la vida: alcanzar la felicidad. Es por eso que hoy apuesto por disfrutar cada segundo que la vida nos regala. Necesito sentir la libertad, y alzar al viento mis manos...

ESTRELLA DEL SUR

. Discurro entre tus cabellos y través de tus pupilas mojadas. Gris violento reflejado en nuestros cuerpos, lágrimas de exhausta percepción, fragmentos de infancia acortada. Vago, limito lo que escribo en mis silencios, temo el ocre acrisolado de mis sueños, muevo mis pies al ritmo de mi corazón lento. Y entre tanto, tan lejos y tan cerca de este aliento: tu verso, tu sapiencia, pantaleónico y dulce tu misterio. Víctimas mutuas de un ocaso violento, lágrimas de septiembre, inimaginable y lúgubre esperpento. Ritmo insospechado de pasiones, esperanzas muertas de inanición, deseo de felicidad compartida, injusto lecho de dolor sentido. Caricias, besos intermitentes jamás compartidos, amistad infinita, amor en pequeños pedazos. Tú, yo, perfecto puzzle unido de misterio, sueño de emociones insospechadas, atardeceres de cielo violeta. Añoranza de acercarme a tus caderas y tu aliento, realidad cuando explore lentamente cada espacio de tu cuerpo. Luz de medianoche, estrella de mi su...
 Labios fríos, habitaciones oxidadas, sudor frío que precipita en las ventanas.  Intensos recovecos olvidados y suspiros violentos en esquinas desintoxicadas.  Retos inexplicables,emociones momentaneas, ausencias permanentes.  Vida, muerte, estímulos salvajes.

RAIN ON MY PARADE

_ A cada instante compartido que percibo, a cada confidencia, a cada secreto guardado, una pequeña llama de pasión resucita nuestros instintos. Instintos quizá fruto de la insatisfación de no cumplir nuestros sueños, o de los lamentos por nuestro habitual miedo a arriesgarnos. Huecos vacíos en nuestra memoria, de amor y alientos compartidos. Tropezamos, caemos y a cada quiebro con que la vida nos traiciona, encontramos la sombra, la mano y hasta el pie del otro para que seguir avanzando. Y crezco y sueño y camino, y al quererte regalo mis besos al viento. Voy y vengo, quiero y verso...

SESIÓN CONTINUA

Quiero  perderme en tu sonrisa, en el mar en calma de tu cintura. Deslizarme en tus cabellos e invadir tus rutinas, explorar el levante de tus costumbres. Caminar por el sur de tus pestañas, conjugar de tu mano, una a una, del verbo sentir, todas sus formas verbales. Desabrochar tu vestido, reírme al rozar el éxtasis de tus labios. Amarte una tarde en un cine, descubrir cuan inexistentes son tus cosquillas. Abrazarte a instantes no determinados, suspirar si me enseñas las estrellas. Sesión continua,  caricias sobre tu espalda...

PANDORA

Es inútil regresar a los momentos pasados, rememorar los golpes de la vida o intentar comprender a los que con crueldad nos hicieron daño. Aun así de cuando en cuando las lágrimas fluyen, recuerdas la lluvia y los inviernos pasados. Miras hacia otro lado, te intentas evadir pero en cada esquina está su traición y su mentira. A cada giro te topas con la desesperación, la crueldad, la ignominia. Corres, intentas volar, pero te faltan las alas que un día creíste tener. Tropiezas, recaes, pero esa piedra permanece en tu camino, se abalanza otras tardes insistente sobre tu espalda. Y acabas culpándote de tu existencia y tu maldita fortuna. Testamento de vida, muerte de aniversario. _
No hay nada más bello que la espalda desnuda de una mujer