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A VECES SE ME OLVIDA

_ Escribo versos en las paredes de mi habitación, desde mi silla, tumbado entre las sabanas de mi cama, o simplemente pierdo el tiempo sin hacer nada. Miro al cielo, observo fotografías, miro hacia atrás, intento construir nuevos sueños, y nuevos horizontes. Y te sueño, y suspiro, y a veces se me olvida que solo soy espectador ... _

ARDE EL CIELO

_ Me regalaste amaneceres tristes, y besos en glorietas de las que no recuerdo el nombre. Me regalaste sueños inconcretos, cielos no sentidos y manos entrelazadas en aceras extrañas. Me regalaste lágrimas de regreso a casas extrañas, almohadas no compartidas y noches de lluvia en mis cristales. _ Y yo a cambio te regalé silencios, versos, e incluso soledades... _

TAN SÓLO

_ Y tu ropa se precipitaba hacia el suelo mientras me arrancabas suavemente la camiseta.Y tus sueños se cumplían, en aquella cama, en aquellos cuerpos juntos para siempre, en aquellas almas que sentían como los segundos se convertían en horas, como las horas se convertían en segundos... _ Segundos de vida... _ _
Hoy te haría el amor en los escaparates de la luna, en las trincheras del alma, en los recovecos de tu almohada, en tu esencia y en tu ser. _ O simplemente te abrazaría hasta morir de amor....
_ Aquella tarde, mientras soplabas las velas de tu décimo primer cumpleaños, yo sentía como una lágrima lenta recorría mis mejillas. Moría Claudio, el escritor de cabecera de la generación de los cincuenta, el escritor zamorano, el soñador, el poeta. Diez años más tarde, los sentimientos me siguen produciendo un extraño vacío en el estómago cuando llega el aniversario de su muerte, aunque aprovecho para disfrutar del legado que nos dejó, y para recordar los momentos felices que la vida ofrece, para reír, para soñar. Tú, con diez años más, sigues siendo la niña entonces, la niña que lloraba y que sentía, la niña que soñaba. La niña que se refugiaba en su música y en su walkman. La niña que jugaba con los niños en la plaza del pueblo, la que dejaba siempre para mañana los deberes del colegio.Hoy, menos niña y más mujer, tus sueños siguen intactos. La música aún suena en tus labios, cambia tus gestos y marca el destino de tus pasos. Hoy, como hace diez años, tampoco faltará una tarta con ...

ESOS DÍAS...

_ Las cinco letras de tu nombre se coronan con estrellas, amaneceres y días plagados de lluvia sin tregua. _ Obnubilan tus ojos cada vez que alguien se atreve a observarlos. Y no por su color pardo, sino la magia incesante que desprenden. _ Observarte es llenarse de vida, contagiarse de tus ganas de comerte el mundo, e imaginar mil lugares en los que compartir un abrazo, en los que compartir un segundo o mil minutos. _ Llevas tu escoba debajo del brazo, y vuelas a cada instante por lugares insospechados. Sueñas, lloras y haces las cosas a tu manera. _ Aunque si de sobrevivir se trata, eres una experta en aferrarte a los segundos de felicidad a veces te regalan, a los instantes de vida. Y hoy es uno de esos días… _