26 de febrero de 2009

LUCES DE NEÓN

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Comenzaba noviembre. Aquella noche la luna se ocultaba entre la niebla, y el frío se precipitaba en el gris de las aceras.
Por el azar, por sus caprichos… coincidimos, dispuestos a maldecir los amores perdidos, a compartir una copa, una tarde, o cosas que hasta entonces parecían insignificantes.
Se consumía por entonces un octubre imperfecto, de sueños, de locuras, y comenzaba un nuevo mes con fuerzas inusitadas, dispuesto a regalarme besos, abrazos, o momentos que dejarían huella en lo más profundo de mí.

Lo desconocido se hacía conocido.
Amaneceres compartidos, versos inversos, y sueños de pies entrelazados…

No soy perfecto, ni siquiera sé atarme los zapatos…

16 de febrero de 2009

SEGUNDO MOVIMIENTO: LO DE FUERA

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Sin darme cuenta, tú me ayudaste a conseguir sueños que ni siquiera hubiese imaginado alcanzar.
En pocos días convertiste mi gesto impredecible en una sonrisa, mis días y mis noches, en caminos de lucha, en sueños por cumplir.
Cambié el Sin ti a mi lado de Ismael Serrano, por Euforia, de La Sonrisa de Julia, la tristeza y los silencios de una luna que nunca brilló, por kilómetros de historias, por una tarde de compras, por una noche muy cerca y muy lejos del mar.
El frío por el sol, el cansancio por un abrazo, y el lluvioso cielo de Madrid por un arco iris a la puerta de de tu casa.
Toda esa magia, lo vivido y lo soñado, surgió porque decidimos que si levantamos los brazos podríamos llegar a volar.
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Pero hubo una guerra entre el caos y la razón, y un corazón desatado que intentaba sobrevivir murió de insomnio.
Y una lluvia de estrellas llegó a mi ventana.
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Yo también deseo que te vaya bonito…





14 de febrero de 2009

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Y cómo hacerte comprender que tu eres la primera.
Será que no te enteras…

Que a mi me sirven todas para una vez,
pero sólo una para todas las vidas que aún me quedan.
Yo por ti mi espada empuñaré, tu eres mi mosquetera.
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13 de febrero de 2009

PRIMER MOVIMIENTO: EL SUEÑO

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Nunca me atreví a decirte que un día me enamoré de ti.
De tus llamadas, de tus mensajes, de nuestros encuentros furtivos en lugares indeterminados.
De aquella foto en la que te atrevías a tocar el sol con tus manos.
De las cervezas de tarde y nuestros encuentros casuales.

Y no comprendo como un día decidiste arrastrarme a tu pasado, y olvidar tus promesas.
Y hoy te veo entre mis calles, y ya nada es lo que era.
Ni siquiera eres tan guapa como eras...

5 de febrero de 2009

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Yo soy el único verso que nunca me atreví a rimar,
y tú esa voz que en silencio siempre me intenta inspirar.
Y aunque me tiemblen las manos nunca dejaré de escribir
tu nombre en las servilletas manchadas del café París,
donde te esperaba... y aún te espero...
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