26 de septiembre de 2007

RETROSPECTIVO EXISTENTE

A veces siento miedo… nuevas situaciones, nuevos momentos, nuevas personas…ilusiones.
Me ilusiono, me despisto... tus miradas, tus silencios, tu sonrisa, mensajes y llamadas perdidas.
Sabemos que enamorarnos puede hacernos daño, como tantas otras cosas. Pero nosotros no sabemos vivir sin sentimientos.
Merece la pena correr el riesgo de enomorarse, merece la pena que recordemos los buenos momentos y soñemos con revivirlos pronto.
Merece la pena sonreir al pensar que alguien se encuentra al otro lado o a solo dos centímetros, merece la pena arriesgarse...
Porque las aspas de los molinos te pueden tirar al suelo, pero también lanzarte hacia las estrellas...
Porque a veces, la vida sorprende.


Se van las ultimas luces,y acaba la función.
Se van, y tu estas ausente...
Se van, por siempre,
pero a pesar de todo sigo aquí,
siento que te extraño...

17 de septiembre de 2007

EL CAMINO DE REGRESO

Sé que no siempre cumplí lo que prometía, pero al menos lo intenté…
Hoy escribo esta entrada, no solo porque dijese que lo haría, me apetecía mucho.

Aquella noche, te conocí entre risas, compartí sentimientos y palabras, soñaba por momentos…Me despedí con un abrazo, y prometí volver a verte, pues sabía que merecía la pena descubrir todo lo que al mundo ofreces.
Y es que, a veces la vida sorprende...Con el tiempo aprendí a escuchar tus palabras, a sentir tu dolor, limpié tus lágrimas mientras en sueños te abrazaba…
Nos pasamos media vida buscando lunas, y encontrando versos en las constelaciones…

Y ahora, meses más tarde, recuerdo momentos que creo nunca olvidaré. Sentirte cerca, poder abrazarte…tus labios, el palpitar de tu corazón, tus cosquillas…
Sabes? Fue genial despertarme a tu lado.
Inundan mi cabeza, tantos versos y canciones que me recuerdan a ti…
Me encantó volver a sentirte tan cerca y tan bonita…

Despacio, no me gustan las prisas…


Dime que todo va a salir bien,
que entre tu sueño y mi guitarra,
pondremos un puente y a correr,
que sin ti yo no valgo nada…

Y otra vez he de morderme la voz,
no sea que vuelva a hablar de dos,
antes de tiempo, y es mejor,
que no salgas corriendo…



9 de septiembre de 2007

CALLE MELANCOLÍA

“Me registro los bolsillos desiertos,
para saber dónde fueron aquellos sueños.
Invado las estancias vacías,
para recoger mis palabras tan lejanamente idas...”


Comienzo esta entrada con estos versos, y como puedes comprobar, está dedicada a ti, como tantas otras…como tantos versos, como tantos sueños, como tantas palabras vacías…
Porque estos versos y estas canciones, me hacen sentirte tan cerca y tan lejos… Porque puedo soñar tenerte cerca… y sentirte al otro lado del mundo…
No mentiría si te dijese que me cuesta escuchar estas canciones, porque recuerdo aquella triste noche, y tus lágrimas… en esa habitación de Madrid.

Simplemente con esta entrada, quisiera desearte que estos meses en Nottingham sean maravillosos.
Que disfrutes, ames..en definitiva que puedas soñar…

Estreliña, te quiero mucho.



Viniste como supe que vendrías,
sola, callada, sin llegar del todo,
quedándote al marcharte agua del mar,
y a la orilla las olas acercan,
dejando su sabor, en la arena.

Viniste como supe que vendrías,
y me dejaste mudo, si bien lleno,
todo el silencio ya de tu mensaje,
y me dejaste ciego, pero abiertos los ojos
a lo no visto la luz…

Y me tocaste como el aire,
suavemente aunque envolviéndome todo,
y me tocaste como el aire…
Suavemente…
Y cada poro, abierto a ti, al mundo se cerraba,
Al mundo se cerraba…

Y allá está, donde siempre te buscaba,
siempre a tu encuentro decidí perderme,
decías escuchando así la brisa marina,
que a su paso suena huyendo el rumor,
de los cuerpos en la playa…

Viniste como quise que vinieras,
marchándote, dejándome a solas,
con tu fondo de belleza no conquistada,
salvajemente natural, sencilla,
Amor, a más...

Y me tocaste como el aire,
suavemente aunque envolviéndome todo,
y me tocaste como el aire,
suavemente…
Viniste cuando supe que vendrías,
como la vida, no como la muerte.

Viniste por el único camino,
que llevaba a alguna parte de mí,
de ti y del mundo nuestro,
Por eso, te adamaba...
por eso, te adamaba...
por eso te adamaba...